La conciencia de pecado y la Palabra de Dios


La conciencia de pecado y la Palabra de Dios

Propósito:

Analizar por que algunas personas en pecado reaccionan de manera positiva ante la Palabra y otras de manera negativa, haciendo mas énfasis en los que reaccionan de manera negativa.

Saber distinguir cuales son los efectos del pecado en la conciencia del hombre, y como son sus reacciones mas comunes.

Texto:

Marcos 6 : 14–19

Te texo nos muestra la conciencia acusadora que tenia Herodes el tetrarca por haber matado a un hombre justo que le señalaba su pecado y el corazón endurecido de Herodías que no aceptaba ese señalamiento.

 Introducción:

¿Por qué se escucha de supuestos hermanos que empiezan una vida cristiana, y luego por debajo del agua se desentienden de esa “vida cristiana” hasta que terminan por irse?

¿Cómo es que se sabe de personas que se llaman hermanos que saben que hacen cosas que estan mal delante de los ojos santos de Dios y no tienen una reacción de arrepentimiento?

¿Por qué ni los consejos con Biblia en mano o las predicaciones aparentan no tener alguno efecto?

¿Cómo es posible que haya “hermanos” metidos en algún ministerio y se sienten “bien” cuando por dentro (en ocasiones en momentos de soledad) se están consumiendo por el pecado?

La respuesta es sencilla, el hombre o el cristiano si tienen reacciones por la palabra de Dios en su conciencia, estas reacciones pueden ser negativas o positivas, analizaremos ambas pero daremos un mayor énfasis a las negativas.

De hecho aqui la respuesta de porque se marca una division en esta era de “cristianismo global” una division marcada por una parte por la liberalidad y un cristianismo bizarro mundano y por otra parte un cristianismo que ondea la bandera de las sendas antiguas, el arrepentimiento, la fe y el poder del Espiritu Santo para vivir una vida en Santidad.

Las reacciones:

  • Positivas, Katanusso tein kardias Hch 2:36-38 (Como  punzón al hielo)
  • Negativas, Diaprio teis kardias Hch 7:52-54 (Como la sierra a la madera)

La palabra del Señor tuvo su efecto natural. Jeremias 23:29 ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?

En Hechos 2 Pedro predicado la palabra y esta compungiendo los corazones de las personas, Esteban ante los ancianos lideres de la “iglesia” de ese tiempo y sus palabras aserrando sus endurecidos corazones. Estas dos escenas un apóstol y un diacono predicando prácticamente el mismo mensaje, los dos llenos del Espíritu Santo expusieron esta palabra pero la reacción de estas personas es totalmente distinta, mientras que unos querían llevar esa inquietud del corazón hacia los actos del arrepentimiento, los otros querían llevar esa inquietud del corazón hacia la cólera y el homicidio. ¿Por qué? En Hechos 7:51 Esteban nos da la razón:

¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

Duros de Cerviz – Ustedes son bien tercos – E incircuncisos de corazón – Aunque se crean bien religiosos de corazón son unos paganos.

Esto me da temor al pensar que pueda pasar algo similar en la Iglesia de Cristo. ¿Estará pasando esto ahora? ¿Cómo saberlo?

Para eso tenemos que ver como son las reacciones negativas de una conciencia acusada por su pecado.

La conciencia acusada por la palabra de Dios:

  • Juzga los pensamientos y las intenciones de su corazón y no hay nada oculto para ella. Hebreos 4:12
  • Esta palabra esta escrita en nuestros corazones y la conciencia testifica y nos acusa o nos defiende. Romanos 2:15
  • La palabra nos señala cuando el pecado sigue tallado en el corazón. Jeremías 17:1
  • Ciertas conductas demuestran que hay pecado sellado en el corazón. Isaías 57:20

Autoengaño:

La intranquilidad y culpabilidad son los síntomas de una mente que se sabe culpable, pero estos dos sentimientos pueden hacer descender a la persona a un nivel mas profundo, el autoengaño. Quizás la persona comenzara a engañarse a si misma creyendo que es convertida, mientras continua en la practica de su pecado, porque ya tiene años en la Iglesia o ha hecho muchas obras, en tanto que la Biblia y su conciencia le atestiguan que no lo es. Este autoengaño es como un calmante para la conciencia, porque si piensa que es hijo de Dios, concluirá en que no será condenada, sin embargo Galatas 6:3 dice lo siguiente:

Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

 

Conclusión:

Aplicando el texto sería: “Porque el que se cree ser cristiano no siéndolo, a si mismo se engaña”  Aquí vemos un autoengaño declarado, como cuando le preguntamos al alguien que vive en pecado: ¿Eres hijo de Dios? Y responde ¡Claro! Esta en un tremendo autoengaño y alguien en estas condiciones realmente no esta manifestando su Fe sino que hay una muy profunda culpabilidad que intenta apaciguarse, por algo en 1:22 apóstol Santiago dice:

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

¿Como usted esta reaccionando ante la Palabra de Dios?


La Amargura


La Amargura

Propósito: Que las personas o hermanos sepan como se inicia y se desarrolla el pecado de la amargura, para que si alguien se identifica con este pecado, se arrepienta puesto que el hecho de ser el agraviado, no justifica la conducta pecaminosa que pudiera tomar.

Texto: Salmo 73:1-22

Introducción: Podemos apreciar en el texto que hemos leído a un hombre, que al ver la vida tranquila de los impíos y al parecer, ser agraviado por estos (V.v. 14) llega un punto en el que su alma se amarga de la injusticia que padece, llega a tal grado de amargura que expresa: inútilmente he mantenido limpio mi corazón (V.v. 13) Hasta que entro en la presencia del Señor se da cuenta de que aunque los impíos lleven una vida tranquila, prospera y soberbia sobre la tierra, su final será terrible, pero este no es nuestro punto a tratar, lo que enfocaremos en este salmo es la actitud de amargura que tuvo, pues el mismo salmista reconoce que se lleno de amargura (V.v. 21) su alma y se da cuenta de su torpeza por amargarse a causa de los impíos.

Casos extremos de personas que han caído en amargura:

  • A un hombre lo deja su esposa con sus dos hijos para irse con otro, pasadas seis semanas la mujer entro en razón y vuelve verdaderamente arrepentida pues pidió disculpas a su esposo a sus hijos, públicamente a la Iglesia y estaba dispuesta a sujetarse a la disciplina por lo que había hecho, pero el hombre dice que no la puede perdonar y esperara que sus hijos de 6 y 9 años crezcan (se hicieran mayores) para entonces vengarse de ella.

Casos triviales de personas que han caído en amargura:

  • Se prepara la comida que yo no dije o no estuve de acuerdo
  • Porque pase junto al hermano y no me saludo
  • Por que el hermano me tropezo (excusa de haber sido reprendido en alguna falta)
  • Porque al hijo de fulano le dieron paleta y a mi hijo no
  • Porque no me pusieron en el programa de adoración
  • Porque las hermanas, hermanos o los niños se le acercan más a fulano o a fulana que a mi ¿Por qué?
  • O porque a él no le dicen nada y a mi si.
  • La esposa le dice al esposo, prefieres estar con los hermanos que conmigo.
  • Etc.

Una vez escuche de un hermano que reprendió a otros por su conducta pecaminosa, tanto en el servicio de adoración, como en sus vidas cotidianas, y a estos no les gusto, y el otro hermano recibió acusaciones de ser legalista de no tener amor etc. Pasado el tiempo aun se escuchan comentarios amargosos; y ejemplos como estos respecto a la amargura existen otros. En otra ocasión cuando se organizaban reuniones de esas que asisten más de 200 personas, se escuchaban de discordias que había porque unas personas querían hacer unos adornitos de un tipo (para regalar) y otro grupo quería hacer otro tipo de adornos  y era motivo de amarguras, murmuracion, chismes, muecas, UN REPERTORIO COMPLETO DE IMPIEDA. También se habla de un grupo de hermanos que aparentemente estaban discutiendo un punto doctrinal, pero realmente la doctrina era solo un pretexto para contender puesto que en aquel grupo, había personas ofendidas, chismes envidias, celos y amarguras.

Aquel que a cometido cualquier otro pecado, sea robo, adulterio, fornicación, griterías, profanación, contención, etc. y no quiere aceptar la corrección o la disciplina correspondiente, buscara la forma de cómo excusarse o justificarse, y en ciertos casos hasta el punto de dar explicaciones totalmente ridículas (Como cuando Aarón fundió el becerro de oro). Pero la amargura es pecado más fácil de justificar y el mas difícil de diagnosticar porque es razonable disculparlo ante los hombres y ante el mismo Dios. A la vez, es uno de los pecados mas comunes, peligrosos y perjudiciales y como veremos, el mas contagioso

I. La definición de la amargura:

 

Amargura, pikria en griego y maraj en hebreo, aunados, nos dan a entender sobre algo que es pesado, doloroso (porque hace referencia a punzadas), fuerte y la maldad extrema.

Es decir que la amargura es algo fuerte y doloroso proveniente de la maldad que punza hasta lo más profundo del alma.

La amargura no tiene lugar automáticamente cuando alguien nos ofende, mas bien es una reacción o actitud no conforme a los designios de Dios (en su Palabra – e.d. no bíblica, pecaminosa) a la ofensa o a una situación difícil y por lo general injusta. No importa si la ofensa fue intencional o no. Si el ofendido no arregla la situación con Dios, la amargura le inducirá a imaginar más ofensas de la misma persona.

La amargura es una manera de responder que a la larga puede convertirse en norma de vida. La amargura esta acompañada por lo general de:

La     amargura es el resultado de sentimientos profundos que por lo general son     pecaminosos, es posible que estos sentimientos sean los más profundos de la     vida del hombre

Sentimientos heridos

  • La autocompasión
  • El enojo
  • El resentimiento
  • El rencor
  • La venganza
  • La envidia
  • La calumnia
  • Los chismes
  • La paranoia
  • Las maquinaciones vanas y…
  • El cinismo

Existen por lo menos tres razones por las cuales es difícil desarraigar la amargura:

 

  1. El ofendido considera que la ofensa es culpa de otra persona (y muchas veces es cierto) y razona; “El/ella debe venir a pedirme disculpas y arrepentirse ante Dios. Yo soy la victima”
    1. El cristiano se siente culpable cuando comete un pecado, pero no se siente culpable cuando se amarga.
    2. Porque la percepción de ser victima eclipsa cualquier sentimiento de culpa. Por lo tanto este pecado de amargura es muy fácil justificarlo.
  2. Casi nadie se atreve a quitar la amargura de nuestras vidas
    1. Los “amigos” en ves de ayudar, cultivan la amargura.
    2. Esto convence al amargado de estar actuando correctamente (“justamente”)
  3. Si alguien cobra el suficiente valor como para decirnos: “Amigo, estas amargado; eso es pecado contra Dios y debes arrepentirte de ello”, da la impresión de que a “ese” alguien le falta compasión o amor:
    1. Hay que recordar que el que esta en amargura piensa que es la victima.
    2. Existe la posibilidad de perder la amistad de la persona amargada por haber aconsejado que quite la amargura de su vida.
    3. Esto nos muestra que puede haber división incluso entre familia cuando se detecta la amargura y esta es señalada. (el ejemplo de “Florencia” y la división entre su hermana y sus padres)

Como usted podrá notar, una característica interesante es que en casi todos los ejemplos de este estudio: por regla general las personas se amargan con las personas más cercanas a nosotros.

II. Las consecuencias de la amargura:

Cuando el apóstol exhorta a quitar toda amargura (Ef. 4:31) lo hace por las consecuencias negativas que provoca este pecado de las cuales veremos algunas:

1)       El espíritu amargo impide que el hombre entienda los verdaderos propósitos de Dios:
(Job 10) Job no entendía el proceder de Dios, pero por medio de su sufrimiento el carácter de Dios estaba siendo vindicado.

2)       El espíritu amargo contamina a otros:
(Heb. 12:15) la amargura nunca se queda sola en casa, siempre busca amigos y si no se detiene puede llegar a contaminar a toda la familia, o a toda una congregación. Si usted ve una hierba amarga y le corta las hojas y el tallo ¿Deja de existir la hierba? No, porque la raíz sigue en la tierra, el hecho de que no se vea no significa que ha dejado de existir, hay que arrancar de raíz por completo, ya que cada pequeña raíz podría provocar nuevos brotes. Es en la tierra donde germina, donde se nutren y crecen, de igual forma puede suceder esto en una iglesia o congregación. Aun no se sabe nada, pero hay amargura en ciertas personas, estas contaminan a otras y estas otras a otras hasta que explota el problema porque ya no se puede contener, ahí esta el fruto de una planta amarga, germinada de una raíz amarga. Y estamos hablando de que no basta arreglar el asunto con el afectado o el ofendido, sino también con todos los que hayan tenido que ver con el asunto (“Silvia”, una mujer que se amargo pero luego perdono a su esposo que se había ido con otra mujer, sin embargo su familia continua en la amargura y hasta se molesto con Silvia por haberlo perdonado)
Es entendible (no justificable) que la familia quisieran castigar al esposo de Silvia, pero una cosa es consolar, proteger, ayudar, y otra cosa es tomar sobre si la ofensa. Prov. 26:17 compara a un hombre se mete en pleito ajeno como un hombre que toma al perro por las orejas.

3)       El espíritu de amargura hace que la persona pierda perspectiva:
… Tan torpe era yo, que no entendía, era como una bestia delante de ti”. (Salmo  73:21,22). Esto significa que las decisiones y los pensamientos de la persona amargada, ya no fluyen libremente, sino que ahora pasan por el filtro de la amargura, esto sucede cuando la amargura ya hecho sus raíces y ya es una forma de vida o conducta, este persona ve, estima, evalúa, juzga y toma una decisión según su espíritu amargo. Nótese lo que pasó con Job. En su espíritu amargo culpó a Dios de favorecer los designios de los impíos (Job 10:3) y también se estaba aborreciendo a si mismo (Job 9:21; 10:1) estos son comentarios y decisiones fuera de la realidad, porque bien sabemos que Dios no favorece a los impíos (si entendemos que es el favor de Dios) y no es de cristianos estarse aborreciendo o como dijo el salmista, inútilmente he limpiado mi corazón; porque sabemos que con un corazón limpio veremos a Dios y sin el no lo veremos. Estos no son pensamientos de Dios ni proceden de el, sino que son pensamientos de una mente que ha sido contaminada por el pecado y por satanas, pensamientos de una persona que ha dejado que satanas llene su corazón porque como hemos visto, no automáticamente al recibir el agravio se amarga la gente, sino cuando sucede esto, uno le da entrada al diablo a través del pecado. Se escuchan frases como: “…Todo el mundo esta de acuerdo”, “Nadie entiende lo que me pasa…” Las frases “todo el mundo” y “nadie” pertenecen al idioma de la amargura.
Cuando la amargura llega a ser una norma de vida, esta por lo general se vuelve paranoia.

4)       El espíritu amargo se disfraza como sabiduría o discernimiento:
Es notable que Santiago emplea la palabra “sabiduría” en  St 3:14-15 al referirse de una de las actitudes mas carnales que menciona la Biblia. La amargura bien puede atraer a muchos seguidores. ¡Quien no desea escuchar un buen chisme! (Prov 18:8; 26:20-28). La causa que presento Coré pareció justa a los oyentes, tanto que 250 príncipes renombrados de la congregación fueron engañados por sus palabras persuasivas (Num 16) nótese que Core alegaba a que toda la congregación e incluso Dios estaba de su lado. Usted habrá notado que Coré estaba lleno de Celos Amargos  (St 3:14) pero ni los mas preparados lo notaron.

5)       El espíritu amargo da lugar al diablo:
(Ef 4:26.27) Una persona que se acuesta herida, se levanta enojada; se acuesta enojada, y se levanta resentida; se acuesta resentida, y se levanta amargada; Esta persona ya le dio lugar al diablo; también 1Pedro 5:8 nos dice que tenemos que ser sobrios y velad y también Pablo en 2Co 2:11 nos dice que satanas no gane ventaja alguna sobre nosotros pues no ignoramos sus maquinaciones.

6)       El espíritu amargo puede causar problemas físicos:
La amargura esta ligada al resentimiento, esto es recordar algo nuevamente y por lo general intensificándose. Cuando uno tiene un profundo resentimiento, no duerme bien o se despierta varias veces durante la noche, y vez tras vez en su mente repite la herida como una grabadora. Es un circulo vicioso de no dormir bien, ir al medico, tomar pastillas, etc. Algunas personas terminan sufriendo una gran depresión; otros acaban con ulceras u otras enfermedades.

7)       El espíritu amargo hace que algunos dejen de alcanzar la gracia de Dios:
(Heb. 12:15) El escritor a los Hebreos exhorta y advierte que no brote ninguna raíz de amargura entre ellos, sabiendo que puede arrastrar a muchos y cometer el pecado de prostitución y profanación (cambiar lo santo por una amargura)
Tan fuerte puede llegar a ser el resentimiento o deseo de vengarse que no permite que Dios, por su maravillosa gracia, obre en la situación, y así, cambiando su primogenitura como Esaú por un cochino plato de lentejas.

III. Examen “El corazón conoce la amargura de su alma” Prov 14:10

Antes de ver la solución bíblica que Dios da para desarraigar la amargura, haremos un pequeño examen (de preguntas) para averiguar si ha brotado raíz de amargura en la vida. Responda con honestidad y humildad y pida que la gracia de Dios le alumbre.

1)       ¿Existe una situación que aparece frecuentemente en su mente o cuando se topa con alguien?

2)       ¿Esta maquinando maneras de vengarse o desquitarse si tan solo tuviera la oportunidad de hacerlo? (algunas quita el sueño)

3)       ¿Recuerda los más íntimos detalles de un evento sucedido hace mucho tiempo? Esto sucede porque se repite y repasa lo sucedido. ¡Si tan solo recordáramos las palabras de Dios como se recuerdan las ofensas!

4)       ¿Se siente ofendido y, debido a que usted estima es victima, esta justificando el resentimiento? Aquí la frase clave es: “pero yo tengo la razón”. Un hombre llamado “José” fue contratado en una empresa y este fue ascendiendo presurosamente hasta llegar a vicepresidente, con miras de llegar mas arriba, el director de la empresa lo vio como una amenaza y junto con otros ejecutivos acordaban sacarle de la empresa, un viernes y le dicen a José que no tiene que presentarse el Lunes puesto que ya no trabaja en la empresa; José ya tiene años que no esta en esa empresa, sin embargo se amargo, no importa cuanto tiempo haya pasado, fue injusto y lo sigue siendo, y su esposa que tomo la ofensa para si, se amargo mucho mas que José, porque es de entender que la concupiscencia a amargarse es fuerte cuando uno es ofendido, herido, pisoteado, marginado, pasado por alto, o algo similar; y en esa lluvia de pensamientos justificables a la amargura interviene la Santa Palabra de Dios diciendo: “Quítense de vosotros toda amargura” (Ef 4:31)
La historia de “José” y David es algo similar a excepción de que David no se amargo, que a pesar de ser perseguido por Saúl no se atrevió a herir al ungido de Jehová.

5)       ¿Hay explosiones desmedidas en cuanto a incidentes que de otra manera tendrían menor importancia? Esto es debido a que existen resentimientos, envidias o celos añejos que se van cultivando (como el ejemplo de la raíz de amargura). Es como un volcán preparándose para hacer erupción. Súbitamente y sin previo aviso, comienza a salir todo tipo de veneno escondido bajo la superficie. Y todos los de alrededor se preguntan cual es la razón de tal reacción.

6)       ¿Le sucede que al leer la Biblia o estuchar algún tema, casi inconscientemente aplica la Escritura a otros en vez de a sí mismo? (en especial al ofensor) Hay gente que se encuentra en amargura y afirma con un “si” con la cabeza pero en realidad no es porque la luz de la palabra haya alumbrado sus vidas sino que están diciendo en su corazón: “Si, esto es para que aprenda fulano”.

7)       Por lo general ¿usted usa expresiones que incluyen “ellos” o “todo el mundo” para apoyar sus argumentos?

8)       Cuando se refiere a la Iglesia ¿Habla de “ellos” o “nosotros”? Cuando una persona empieza a utilizar “ellos” es porque hay un distanciamiento ocasionado por alguna amargura.

IV. Maneras no bíblicas de tratar la amargura

Ciertamente la amargura es uno de los pecados mas comunes que se da entre nuestra sociedad y debido a que es difícil (sino es que imposible) vivir amargado y en paz, el hombre busca maneras de tratar el problema de la amargura y menguar el dolor, pero sin embargo la amargura queda intacta. Para poder extirpar de manera bíblica la amargura del corazón, es importante comprender y desenmascarar las varias formas mundanas de  “solucionar” el problema, para que no quede otra alternativa que la bíblica.

1)       Vengarse.
En una encuesta express que hice a unos compañeros de trabajo preguntado, que me dieran tres razones principales por las cuales una persona asesinaría a otra; tres de cuatro me concedieron en una, Venganza, un escritor de novelas policiales comentaba en una entrevista, hay tres motivos por las cuales la gente asesina, amor, dinero y venganza. Pablo nos dice en Rom 12:19 que no debemos vengarnos entre si y nos recuerda lo que esta escrito: “Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor”. A pesar de las circunstancias la palabra de Dios con su autoridad dice No os venguéis.
Había un par de niños uno varón y su hermana, estos fueron criados de una manera cruel por su padre, aparte de que este no traía sustento para su hogar, llego al extremo de abusar de ellos, ambos crecieron y se casaron los dos con una profunda amargura  y odio hacia su padre, el niño que ya se había hecho hombre no tenia paz y buscando un remedio acude un psicólogo y este le recomienda venganza, este hombre lo lleva a cabo pero como la venganza no lo llena cada día es mas infeliz, por otra parte su hermana conoció a Cristo, se caso con un ministro y por la gracia de Dios perdono a su padre y tiene las intenciones de ganarlo para Cristo, aquí vemos a dos personas que crecieron en las mismas circunstancias solo que una eligió el camino de la venganza y la otra el camino del perdón por la gracia de Dios.
Cuando intento vengarme por mi propia cuenta…

  1. Me pongo en el lugar de Dios.
    Según su Palabra la venganza le pertenece. (Ro 12:19; Dt 32:35; Heb 10:30) Entonces la venganza también es un pecado de querer usurpar un derecho que le corresponde a Dios. El querer vengarme, aunque este en la mente se estará pisando terreno peligroso.
  2. La venganza siempre complica la situación.
    Porque provoca más odios, más resentimiento, un mayor vacio, envenena a otros y contamina la conciencia.
  3. Tomar venganza por nuestros medios es un pecado contra Dios.
    Pablo dice en 2Ti 4:14 “Alejando el calderero, me ha causado muchos males, el Señor le pague conforme a sus hechos”

2)       Minimizar el pecado de la amargura.
Se minimiza un pecado cuando se intenta justificarlo. Existen tres formas de minimizar el pecado de la amargura:

  1. Llamarlo por otro nombre, alegando que es una debilidad, o un defecto, enfermedad o desequilibrio químico, que puede se un enojo santo, o sencillamente afirmando “todo el mundo lo hace”, hay quienes dicen ser muy sensibles y que solo están resentidos y no amargados ¡Cuidado! Existe una relación muy intima entre los resentimientos y la amargura.
  2. Disculparse por las circunstancias y así justificar la amargura. “Creo que mi situación es distinto y por eso no creo que Dios me condene por guardar rencor en mi corazón” prácticamente se esta diciendo que los recursos espirituales no sirven en algunas “situaciones” y que estamos obligados a pecar. Juan dice a tales personas… (1Jn 1:10) “Si decimos que no hemos pecado le hacemos a él mentiroso, y su palabra no esta en nosotros”.
  3. Culpar a otro. Esta es sin duda la manera mas frecuente de eludir el pecado de la amargura, el ser humano generalmente culpa a la persona que le ofendió, en casos extremos algunos se resisten contra Dios: “No se porque Dios me hizo así…”, “¿Dónde estaba Dios cuando me sucedió esto?”

3)       Desahogarse.
En ese dichoso programa de la academia le hacen sus terapias a los jóvenes que quieren realizar sus sueños (vanos) terapias que consisten en desahogarse de amarguras escondidas, los vemos gritando y golpeando cosas desahogándose, esto en parte ayuda a alivianando el peso de la amargura, y esto no significa que haya desaparecido. Y sobre todo existe riesgo que:

  1. Termine esparciendo la amargura y como resultado contamine a otros.
  2. La lleva a minimizar el pecado de la amargura porque el que le hace la terapia le dice: “Tu tienes derecho ¡Adelante!”
  3. No considere la amargura como pecado contra Dios.

4)

Una disculpa de parte del ofensor.
 Ciertamente que el ofensor pida perdón a su agraviado ayudara a resolver la relación entre dos personas según Mt 5:23-25 Sin embargo falta reconocer que la amargura es un pecado contra Dios. Solo la sangre de Cristo, no una disculpa, limpia de pecado (1Jn 1:7) la solución radica tango en la relación horizontal con otro ser humano como en la vertical con Dios.

5)       Perdonar a Dios.
Muchos pueden pensar que la solución a los problemas (pecados) de la amargura consiste en perdonar a Dios porque el “permite” que sucedan ciertas cosas. En la historia de Rut, podemos ver a Noemí que estaba amargada contra Dios, porque según ella, Él le había quitado a sus hijos y esposo (Rut 1:13)  si alguien escuchara esta situación aconsejaría que no sea tan duro con Dios y que lo perdone… esto no es mas que una VERDADERA BLASFEMIA comentado por alguien que no tiene conocimiento de lo que es la gracia de Dios, como El señor le dijo a Pablo porque padecía persecución a causa de su nombre: “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2Co 2:8) y reafirme esto es una verdadera blasfemia porque sabemos que Dios es bueno (Sal 103) Dios es amor (1Jn 4:8), Dios esta lleno de bondad (Mr. 10:18) Dios es esperanza (Ro 15:13) Dios es santo (Is. 6:3) Dios es perfecto (Dt. 32:4) y por eso JAMAS HABRA NECESIDAD DE PERDONARLO. Pablo le dice a los romanos. “Sea Dios veras y todo hombre mentiroso Ro 3:4
Por algo Santiago dice que toda sabiduría humana es terrenal, animal y diabólica (St. 3:15) torciendo el carácter de Dios, creando a un Dios a la imagen y semejanza del hombre.

V. Solución divina para la amargura.

 

Para entender lo que al hombre lo puede libertar de la amargura necesitamos ver unos ejemplos del antiguo testamento.

1.  Dios vela por los extranjeros entre el pueblo de Israel, el incluso previene a su pueblo de abstenerse a cualquier clase de abuso en contra de los extranjeros.

Éxodo 22:21-24

Levítico 19:.33-34

Éxodo 23:9

2. ¿Quienes eran estos extranjeros? R: Muy seguramente eran (en su gran mayoría) egipcios que habían salido de Egipto junto con el pueblo de Israel.

Éxodo 12:37-38

Se pudo haber presentando como la oportunidad de buscar venganza contra aquellos extranjeros. Aquellos que oprimieron a Israel, ahora andaban entre ellos como extranjeros, como fuera de lugar, como si los papeles se hubieran invertido.
Pero Dios que es misericordioso, incluso con aquellos que oprimieron a su propio pueblo y esta dispuesto a perdonarlos, así también Dios le pide a su pueblo que no haga abusos ni oprima al extranjero, que recuerde que fue esclavo también y extranjero en la tierra de Egipto. Es decir QUE PERDONE RECORDANDO SU ESTADO MISERABLE DE ANTES.

Dios les decía a los israelitas que no deberían de ser crueles y hacer distinción con los extranjeros, porque ellos también eran extranjeros de la tierra de Egipto. Y DIOS SE LOS RECUERDA.

3.  La solución divina de parte de Dios es que cada quien perdone sus deudas así como Dios perdona nuestras propias deudas.

 

Efesios 4:31-32

Misericordiosos y benignos unos con otros, perdonándoos unos a otros como Dios nos perdono a nosotros EN CRISTO.

Mateo 18:12—16

Si tú has sido agraviado, u ofendido por alguien. El estándar bíblico no es como el mundo, en donde “me hacen algo y voy y le cuento a todo el mundo lo que me hicieron” o “voy a
esperar a que venga a pedirme perdón porque yo soy la victima”. En una actitud así, seguramente proviene de un corazón amargado. Pero el que ha comprendido lo que ha hecho Dios al perdonarlo por medio de Cristo. Es la persona la que busca la reconciliación, con el agresor, Todo lo contrario a la amargura que uno aprende de este mundo. ES UNO EL QUE BUSCA LA RECONCILIACION, ES UN CORAZON LIBRE DE AMARGURA.

Mateo 18:21-35

El contexto del pasaje anterior, junto con este nos da una clara imagen de la amargura que pueda albergar el hombre en su corazón, Pedro a lo mejor buscando un limite para perdonar, Jesucristo le dice que tiene que perdonar cuantas veces le ofendan, dándole la magistral parábola de los dos deudores, en el cual representa a un Dios que nos perdona nuestras propias y grandes deudas para con Él.

Pero si nosotros no hemos perdonado es porque hemos albergado amargura y esto también demuestra que no hemos conocido a Jesús, ni al Padre, en cuanto al perdón se refiere, Y POR LO MISMO. EL TAMPOCO PERDONARA NUESTRAS DEUDAS.

PERO SI COMPRENDEMOS CUANTO DIOS NOS PASA POR ALTO. CUANTO EL NOS PERDONA, ENTONCES EL CORAZON SERA LIBRE DE TODA AMARGURA PARA PERDONAR CON EL AMOR DE DIOS, PERDONAR DE TODO CORAZON SIN REPROCHES AL QUE NOS HIZO GRANDE DAÑO, AUNQUE NO SE LO MERESCA, PORQUE TAMBIEN DIOS NOS HA PERDONADO DE LA MISMA MANERA. Y MAS AUN, SI VEMOS A UN CRISTO CRUCIFICADO.

Por: Fines Benaron

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2004-2008

Basado en un librillo acerca de la amargura y extendido por estudio personal. (algunas secciones del cuerpo y “La solución divina para la amargura”)